El capitán de la policía McQuigg encarga al agente Johnson que investigue el intento de Nick Scanlon, un conocido ganster, de asesinar a un político dispuesto a denunciarlo. Viendo la policía que el punto débil de Scanlon es su hermano pequeño, deciden detenerlo para obligarlo a hablar. Johnson mata a dos esbirros que Scanlon le había enviado y éste le mata a él. Es entonces cuando McQuigg decide actuar directamente contra el ganster.