Julia es una cuarentona sumida cada vez más profundamente en sus problemas con el alcohol, por lo que acaba en un grupo de Alcohólicos Anónimos para hacer rehabilitación. Ahí conoce a una mujer mexicana que le propone secuestrar a su hijo de ocho años, del cual ha perdido la patria potestad. Julia no vuelve a ver a la joven mexicana, pero igualmente secuestra al niño, lo cual hace que los acontecimientos se precipiten y tenga que iniciar una huida desesperada hacia México con el abuelo del chico pisándole los talones.