Clint Goodman vive feliz sin saber que su mujer Joanna mantiene un romance con su ginecólogo. Cansada de la doble vida que vive, Joanna le pide a su amante que le dé algún remedio para matar a su marido. La mejor fórmula que han descubierto es un veneno cuya muerte simula perfectamente un ataque al corazón.