Antonio Larussa, postrado en una silla de ruedas tras una desafortunada caída de un caballo, aparece muerto en su casa. Todo parece indicar que ha sido un suicidio, pero el comisario Montalbano comienza a atar cabos y el suceso podría tratarse de un asesinato, teniendo en cuenta la envidiada fortuna del fallecido y sus tormentosas relaciones persanales. La verdad se resistirá, pero acabará saliendo a la luz.