Un autobús de San Francisco cubre su recorrido habitual, cuando un desconocido sube al vehículo, se sitúa en la parte trasera y desde allí abre fuego con una metralleta contra el conductor y los ocho pasajeros. El autobús se estrella y el asesino logra escapar. Los detectives Jake Martin, James Larrimore y Leo Larsen acuden al lugar del siniestro. Entre las víctimas, se encuentra Dave Evans, también policía.