Cuando Donielle acudió a la edad de ocho años al funeral de su mejor amiga, tuvo la visión de su padre asesinándola. Nadie la creyó y su madre la ignoró. Ahora, años después se ha convertido en una madre que viaja de ciudad en ciudad para ir a parar finalmente a un pueblo asolado por un asesino en serie. Sólo Donielle puede ver el rostro del asesino y tras percibir la amenaza sobre su propia hija decide enfrenterse a él en solitario.