
Falsamente acusada del asesinato de su marido, Libby Parsons pasa su larga condena en prisión sostenida por dos acuciantes deseos, encontrar a su hijo y desentrañar el misterio que ha destruido la felicidad de su vida anterior. Lo único que se interpone en su camino es el funcionario que supervisa su libertad provisional, Travis Lehman. Libby lanza un reto al cínico Lehman, obligándole a enfrentarse a sus propios defectos así como a sus colegas y superiores de departamento.... Libby Parsons (Ashley Judd) tiene la vida perfecta, el marido perfecto, el hijo perfecto, los amigos perfectos, etc., nada le preocupa hasta que un día, en una salida en barco con Nick, su marido, este muere ahogado. La policía la culpa a ella y es enviada a prisión. Estando ahí dentro, lo único que le preocupa es su hijo, así que pide a su amiga Angie que cuide de él. Pero al poco esta desaparece con el niño. Aún así, Libby consigue contactar con ella, descubriendo que está viviendo con su "supuestamente muerto" marido, que fingió su propia muerte y se ha cambiado de identidad. Desesperada, una amiga le da la solución al problema: debe esperar a cumplir la condena, y cuando salga podrá matar a Nick impunemente, ya que, a vistas de la ley, ya le ha matado y ha cumplido condena por ello. Y como no se puede ir a la cárcel dos veces por el mismo delito... Pero entonces aparece Travis Lehman (Tommy Lee Jones), su agente de la condicional, que debe velar por que no cometa ningún crimen.