
La cárcel no ha reformado a Dick Hickock. Su intención es robar una bonita suma de dinero a los Clutter, una acaudalada familia. Para consumar su plan, Dick va a contar con la ayuda de un antiguo presidiario llamado Perry Smith, un tipo de confianza y sin escrúpulos. En una noche de noviembre Hickock y Smith llegan a casa de los Clutter pero algo sale mal.