Una boda se prepara en una isla del Atlántico, en 1913. Sirsa se casa con Harald, hijo de la familia más rica de la isla. Pero su gran amor sigue siendo Ivar, un joven guapo y romántico. Mientras Ivar y Harald luchan por el amor de Sirsa, los invitados al banquete no dejan de bailar hipnóticas danzas. Sin embargo, diversos hechos alterarán la fiesta: un barco mercante inglés naufraga, aparecen los saqueadores, el hijo del cura tiene un encuentro con el diablo y la recién casada desaparece.