
Fidel se queda en paro al cerrar la mina donde trabaja, pero no acepta la solución de las prejubilaciones y emprende una protesta en solitario caminando hasta Madrid acompañado de su mujer y su hijo para pedir cuentas al Rey de su situación. La Constitución ampara su derecho a tener un trabajo digno, pero, ¿llegarán hasta el Monarca?... La mina donde trabaja Fidel ha sido cerrada. Sin trabajo, decide coger a su familia y ir caminando a Madrid, para pedirle cuentas al Rey, amparándose en el artículo de la Constitución Española que dice: 'Todo español tiene derecho a un empleo digno'.