
Thomas Johnson vivia absorbido por el trabajo, hasta que un día murió en un accidente de tráfico, por culpa de un conductor temerario. Tras un tiempo, regresa a la Tierra encarnado en un perro, Fluke, recordando aún algunas cosas de su vida pasada como humano. Decide volver a su hogar, para defender a su familia del hombre que causó su muerte, pero poco a poco se va dando cuenta que no fue tan buen padre y marido como él creía.