Marie, hija del propietario de un garaje, espera un hijo aunque todavía es virgen. Su sinceridad termina por vencer los celos de Joseph, que deberá contentarse con contadas miradas a la desnudez de la joven. Después de revolverse verbalmente contra Dios, Marie acepta asumir la natividad celeste y trae al mundo a Jesús, un niño bastante turbulento. Un poema cinematográfico de una belleza fulgurante.