Lola trabaja en un taller de curtido de pieles y mantiene relaciones con Mario, un individuo brutal y alcoholizado pero que la domina sexualmente. Su vida cambia cuando se va a Barcelona y conoce a Robert, un rico y casado empresario francés, que la hace su amante. Pero esta situación cambia cuando aparece Mario, que acosa a Lola, que aún sigue atraída por él pero no quiere perder a Robert ni a su hija.