La vida de Miguel transcurre sin sobresaltos hasta que un día su madre es atropellada por un coche al cruzar la calle. El accidente pone al descubierto un dato descorcentante: Miguel no puede donar su sangre para la transfusión que su madre necesita porque sus grupos sanguíneos son incompatibles. El secreto queda en evidencia y a su padre no le queda más remedio que reconocer que Miguel es adoptado. Miguel emprende la búsqueda de su madre biológica.