
En una ciudad del norte de España, en plena época de la Restauración, Ana Ozores, casada con un regente jubilado, vive oprimida por la hipocresía provinciana y los temores místicos de una religión absorvente. Ana, sexualmente insatisfecha, acosada por constantes sueños eróticos, revela en el confesionario sus íntimos tormentos. El Magistral, confesor de Ana, comienza a sentir una morbosa pasión por ella. Paralelamente, Alvaro Mesía, un donjuán de oficio, se propone seducirla.