
En 1899 una labrega alemana queda embarazada mientras esconde a un ladrón de la policía. En 1924, un año después del fracasado golpe de estado de Hitler, nace Oscar. Los tiempos que corren no son del agrado de Oscar, que cuenta únicamente con tres años, por lo que decide dejar de crecer, provocando un accidente con el que consigue su propósito. Desde ese momento su existencia estará marcada por su extraordinaria lucidez mental, que no física, y por los dramáticos acontecimientos que tendrán lugar en su país y el resto del mundo.... Oskar, un niño milagrosamente precoz, decide interrumpir su crecimiento físico el día de su tercer cumpleaños. Una deliberada caída justificará este fenómeno ante los ojos de la familia y los médicos. Ese día le regalan, como siempre pensaron hacer desde que nació, un tambor rojo y blanco. A partir de ese momento, el niño se rebelará contra un contexto social opresivo. A través de su inseparable tambor y sus chillidos agudos cuestionará la función represora de instituciones como la escuela, la iglesia y la familia.