El detective Frank Tompkins y su joven amante planean quedarse con el dinero que el departamento de policía les ha entregado para una operación anti-droga. Detenido junto a su compañero provocará un accidente para conseguir que sus compañeros le crean muerto. Días después, su ex mujer, también policía, descubre que alguien ha realizado importantes ingresos en su cuenta corriente y que el departamento de asuntos interiores la está investigando por considerarla cómplice del robo.
Samantha Green nunca se cuestionó de donde provenía el dinero de su marino. Ahora él está en la cárcel y ella tiene solo dos opciones: seguir con su lujosa vida o destruir el imperio crinimal creado por su marido.