Cathy, una niña de 13 años, desaparece sin dejar rastro. Sus padres, angustiados, acuden a la policía y montan un dispositivo de búsqueda en el que participan amigos y familiares. Las primeras investigaciones apuntan como sospechosos al padre de Cathy y a un vecino que parecía interesado por la niña, pero poco después quedan descartados.