Tom, marinero sin trabajo, ha alquilado una pequeña habitación en uno de los barrios más violentos de Nueva York. A la espera de embarcarse hacia Panamá hace amigos entre la gente pacífica de la zona: Marsha, el dueño de la tienda, un niño huérfano y su anciano compañero que le ayuda a recoger la basura en las alcantarillas. Una banda de salvajes los tiene atemorizados a todos, la policía resulta ineficaz y Tom considera que el problema no es suyo.