Shin-Hyun es un asesino en serie que se entrega a las autoridades para confesar sus crímenes, por lo que es condenado con la pena de muerte, pero cuandoel se encuentra en prisión esperando su muerte, no cesan los crímenes, todos con características similares a los que confesó Shin-Hyun.
El inspector de un grupo de homicidios despierta un día con un vacío en su memoria. No recuerda nada de lo ocurrido la noche anterior, aunque tiene la angustiosa sensación de que algo grave ha sucedido. Al día siguiente, debe investigar un asesinato que ha tenido lugar esa madrugada. Todo le señala a él como autor del crimen.