
Philip Van Horn dejó el pueblo en el que nació, Cuba, en el estado de Missouri, y se trasladó a Hollywood con el deseo de convertirse en actor. Trece años después Philip no ha hecho nada más que aparecer esporádicamente en series de televisión y decide regresar a su pueblo para visitar a su madre. Allí todos creen que es un gran actor y él lo utiliza para intentar seducir a su antigua novia de instituto.