
Un gigantesco Jumbo 747 despega del aeropuerto de Washington con destino a Los Angeles. Todo transcurre perfectamente, hasta que, en cierto punto del recorrido, se aproxima a una pequeña avioneta privada. En ese justo momento, el piloto de ésta sufre un ataque al corazón y el aparato, sin gobierno, se estrella violentamente contra la cabina del Jumbo.