Las prácticas ejercidas por los soldados americanos a los detenidos en Afganistán, Irak y la Bahía de Guantánamo son totalmente brutales, desproporcionadas e inhumanas, atentan contra las convenciones de Ginebra. En este caso se profundizará en un caso en particular, el de un taxista inocente de Afganistán que fue torturado y asesinado en 2002 por solados americanos.