
En 1946, a un joven policía, el brigadier Gatta (Luigi Iacuzio), le adjudican como destino la seccional de un pueblo de la costa napolitana. En apariencia, la guerra apenas alteró el equilibrio de la pequeña comunidad. Sin embargo, en Gatta crece la sospecha de que el pueblo esconde un misterio: una serie de muertes inexplicables ocurridas en un hotel, que podría tratarse de una cadena de delitos encubierta por las anteriores autoridades policiales. Guiado por un irrenunciable y hasta, por momentos, romántico sentido de la justicia, Gatta comienza una minuciosa investigación, confrontando diversos elementos, en apariencia extraños, que deriva en la aparición de un conjunto de personajes misteriosos. Entre ellos, el dueño del hotel, una madre destruida por el dolor, un hijo y su hermana, un huérfano que regresa, dos muchachas que matan con ensañamiento. Tenaz y decidido, el policía está dispuesto a restablecer el orden en el pueblo, experiencia que lo sumirá en dolorosos trances.