Una historia de familia disfuncional como todas las historias de familia o como todas las familias. La diferencia es que, aquí, el sexo funciona perfectamente, lo que produce una serie de cruces que llevan a su vez a filiaciones dudosas. La novedad es que estas complicaciones están narradas con gran firmeza y desde una tradición un poco olvidada: la película es cruda y sutil al mismo tiempo. Un cine que trata las emociones sin pudor, que confía en que puede hacerse cargo de la intimidad sin mentir.