
El representante de una multinacional de refrescos en Berlín occidental sueña con introducir su marca en la URSS. Pero su jefe le encarga el cuidado de su hija, que llega de EE.UU. Se trata de una joven alocada, varias veces prometida, que eludirá la vigilancia y terminará enamorándose de un joven comunista.