Por un error de interpretación, el abogado al que Franciska acude para que le gestione la compra de una casa, inicia el proceso de divorcio de su cliente, y le pide, que escriba algo sobre su fracasada vida matrimonial. Ese "algo" que Franciska escribe se convierte casi de inmediato, en un best-seller que su marido intentará llevar al cine sin conocer la verdadera identidad de su autora.