
Un hombre es asesinado en mitad del campo y sus verdugos deciden llevarlo a su casa para velarlo en su propia cama. La obsesión del muerto por el béisbol o sus botas camperas de piel de serpiente pueden ser las causas ocultas de su muerte, aunque también el hecho de que fuese bígamo, porque como cuenta un famoso corrido mexicano: "la perdición de los hombres son las malditas mujeres...".... Cuenta un famoso corrido mexicano que 'la perdición de los hombres son las malditas mujeres...'. La perdición del protagonista de nuestra historia son, efectivamente, dos mujeres y el béisbol. Dos mujeres que se pelean por el cadáver del hombre que compartieron en vida y partido de consecuencias imprevisibles.