Roger y Jill acaban de divorciarse. Un accidente de tráfico les reúne otra vez. Minutos después son rehenes de una banda de ladrones perseguidos por toda la policía de la ciudad. La aventura continúa a bordo de una vieja avioneta y está a punto de acabar cuando descubren que sus secuestradores han saltado en paracaídas y ellos, solos allá arriba, no tienen ni idea de como aterrizar sin estrellarse. Y, aunque lo consiguieran, irían a parar a un inmenso desierto.