Durante muchos años El Show de Max Price ha sido la joya de la corona de la comedia en la cadena que lo emite. Su protagonista ha gobernado las ondas a su antojo, aunque recientemente parece que las cosas no van tan bien, con importantes caídas de audiencia a favor del programa de la competencia. Por muy mal que le vayan las cosas en su vida personal, Max se transforma ante las cámaras y se convierte en toda una estrella, a la que no le cuesta agradecer y compartir el éxito con su equipo de guionistas, que trabaja intensamente en las oficinas de la planta 23. Aunque cada uno de ellos tiene sus propios problemas, harán todo lo posible para que el ánimo de Max no decaiga y el programa siga siendo un éxito.