
Dos desaliñados pero afables ladrones de joyas planean robar en una exclusiva joyería de Florida regentada por Edward Sanders. Para preparar su objetivo adoptan una gran variedad de identidades y una larga serie de absurdos disfraces. Sin embargo, Nick, uno de los ladrones, se enamora de Caroline, la propietaria de la tienda de antigüedades que linda con la joyería. La fascinación que siente por esta joven, dará al traste con sus planes.