Rosa María, la hija del rico hacendado cubano don Antonio Estrada, se educa en un colegio de monjas en Cádiz. Años más tarde, Rosa María quiere volver a Cuba y, ante la negativa de su padre, se fuga del colegio embarcando de polizón en un navío rumbo a LaHabana. La situación económica de don Antonio, es el motivo por el que retrasa el regreso de su hija a Cuba.