
¿Quién teme al lobo feroz? Desde luego, no Jason Shepherd (Frankie Muniz): este chico de 14 años tiene la cabeza bien puesta sobre los hombros. Y se muestra listo para el combate, cuando tiene que demostrar que el tramposo productor de Hollywood Marty Wolf (Paul Giamatti) le ha robado un trabajo que presentó en clase y lo va a convertir en una gran superproducción titulada Big fat liar" (Gordo mentiroso"). Jason emprende viaje desde su hogar en Michigan a Los Angeles en compañía de su amiga Kayle (Amanda Bynes). Su intención es irrumpir, literalmente, en el mundo del espectáculo. El problema es que Jason y Marty tienen una cosa en común. Marty se pasa buena parte de su jornada de trabajo ocultando la verdad, a veces sólo oscureciéndola un poco, y a menudo mintiendo con todo descaro. Le resulta tan natural como respirar, e incluso se enorgullece de ello. Como consigue salirse con la suya, considera la mentira como un arma necesaria de su arsenal para sobrevivir en las peligrosas y competitivas trincheras de Hollywood. Marty no es un personaje ejemplar. Pero el caso es que, con sólo 14 años, Jason tiene la misma tendencia a torcer la verdad de las cosas... con la misma falta de remordimientos. No es que a Jason le guste mentir. Es que cuando se ve metido en un aprieto, cosa que le ocurre a menudo, se inventa una buena historia. Así de sencillo.... Un despreciable productor de cine le roba un trabajo de clase al joven de 14 años, Jason Shepherd, para convertirlo en una taquillera película. Nadie cree a Jackson cuando cuenta que la idea original es suya, así que no le queda más remedio que viajar a los Angeles en compañía de su mejor amigo para dar a conocer la verdad. Ha llegado la hora de saldar cuentas.... Un despreciable productor de cine le roba un trabajo de clase al joven de 14 años, Jason Shepherd, para convertirlo en una taquillera película. Nadie cree a Jackson cuando cuenta que la idea original es suya, así que no le queda más remedio que viajar a los Angeles en compañía de su mejor amigo para dar a conocer la verdad. Ha llegado la hora de saldar cuentas.