
Dos listillos deciden montar un negocio funerario truculento: Recoger el muerto y colocarlo en cualquier parte una vez cobrado el servicio. Parece sencillo... Un accidente fortuito, un policía de dudosa moral y un maletín de dinero propiedad de un mafioso mallorquín confeccionan la trama de este cocktail a base de sol, sangre y sobrasada.