Rosa estuvo en una orgía en los años 70. Era vírgen y fue violada. Desde aquel día y durante los diez años siguientes, se mantuvo distante del sexo y no hizo nunca el amor. Un día conoce a Juan, un actor. Se enamora y le pide no tener ninguna relación sexual hasta la noche de bodas. Él acepta, pero en el viaje de luna de miel tienen un accidente y ella queda paralítica. Pasan otros diez años en que no comparten la cama pero sí el trabajo en un programa de televisión de gran audiencia. Ella es realizadora y él presentador. Sólo gracias a una extraña dependencia emocional, sigue subsistiendo esta especie de matrimonio virtual. Pero de pronto aparece Lyla, un fantasma del pasado que lo hace estallar todo.