
La última película del famoso director Harry Stone narra la historia de un pepinillo volador. Se trata de un pepino gigante que, transformado en nave espacial, transporta a los granjeros que lo cultivaron a otro planeta. Es una película para adolescentes que Harry rodó exclusivamente por dinero y de la que se avergüenza. El estreno se aproxima, y aumenta el miedo al fracaso del maduro director.