Danny (Rhys Ifans) es un conductor de camiones de cemento cuyo sueño es viajar a algún lugar en avión. Vive en los suburbios con su pareja, Trudy (Justine Clarke). Un día, Danny hincha un montón de globos con helio y los ata a su silla y, para su sorpresa, sale volando. Llega a un pequeño pueblo donde es toda una conmoción para los periodistas locales. Danny se re-inventa a sí mismo como Clarence y se enamora de Glenda (Miranda Otto). Pero finalmente su verdadera identidad se descubre y Trudy viene a buscarlo... pero Danny ya es un hombre diferente.