
El apacible Dave Buznick está acostumbrado a que se le suban a la chepa. Es una persona tan agradable y poco amigo de las malas formas que todos se aprovechan de él. En su trabajo, por ejemplo, hace el trabajo de su jefe, que además no le agradece tantos esfuerzos. Esto es algo que molesta bastante a su novia Linda, a la que le gustaría que Dave terminara de una vez por todas con algunos de sus complejos.... Tras un malentendido que se sale de control a bordo de un avión, el afable Dave Buznik es obligado por el juez Daniels a asistir a la terapia del doctor Buddy Rydell, cuya consulta está repleta de personas excéntricas e inestables. La terapia abrasiva y poco ortodoxa de Buddy se basa en la confrontación y Dave se siente desconcertado por ella. Entonces, tras otro contratiempo, el juez Daniels ordena a Dave avanzar en la terapia o dará con sus huesos en la cárcel. Así que Buddy se dedica a Dave para ayudarle a derrotar a sus demonios interiores. El propio Buddy no tiene conflictos interiores ya que desarrolla la terapia a cada momento, lo que incluye hacer comentarios lascivos de la novia de Dave, Linda, y acosar a Dave para confrontar cada leve contratiempo, pasado o presente. Pero al final Buddy va demasiado lejos y Dave debe decidir si meterse dentro de un caparazón o bien levantarse por sus propios medios. ¿Puede ser que ese tratamiento confuso y contradictorio de Buddy fuese lo que necesitaba?