La esposa de un millonario harta de las infidelidades de su marido decide pagarle con la misma moneda y se acuesta con cualquier hombre con el que se encuentra. Poco a poco descubre que la verdadera causa de su infelicidad no es la traición de su marido y que la promiscuidad no le alivia en lo más mínimo. Al final descubre que el secreto de la felicidad consiste en ser fiel a sí misma.