Científicos de la NASA se ponen en contacto con dos importantes genetistas con el fín de que estos puedan descifrar el ADN del cuerpo de un hombre prehistórico, congelado y recientemente hallado en la Antártida. La pruebas realizadas por ambos concluyen en que se trata de un superhombre, cuyo cerebro está tres veces más aprovechado que el nuestro.