
T.J. Breckenridge quiere mejorar su espectáculo circense presentando a caballos de tan solo 20 centímetros de altura. El profesor Bromley, un estudioso de la prehistoria, y un joven aventurero marchan hacia la cueva donde se supone que habita el ejemplar. Una vez allí, en vez de encontrar al caballo encontrarán un magnífico dinosaurio.