
Pobre Mallory. La noche de su boda, la joven novia inocente descubre que el hombre con el que se acaba de casar es de hecho un demonio y que los cuentos de hadas no siempre tienen un final feliz. Mallory, con un hacha, mata a su marido y, destrozada, decide convertir su vida en una lucha. Años más tarde, al frente de un extraño comando anti-paranormal encargado de proteger el Hexágono frente a todo tipo de criaturas demoníacas, Mallory se convierte en una mercenaría que acosa a todos aquellos que tienen cuernos, cola o protuberancias incisivas. Junto con sus compañeros, la fogosa drag-queen Vena Cava, especializada en artefactos explosivos, y la joven Talking Tina, con poderes extrasensoriales y que puede proteger su espíritu en el cuerpo de cualquier otro ser viviente, Mallory atraviesa Francia en su cruzada contra el mal. Una misión, aparentemente bastante trivial, esconde una verdadera emboscada en una iglesia infestada de vampiros y una misteriosa silueta encapuchada con una máscara de metal diezma la banda de Mallory. De regreso al Ministerio de Servicios Secretos, Mallory se entera de que el nuevo Papa ha sido raptado por la misma silueta. El Vaticano no aprueba demasiado los métodos de Mallory, pero ella es la única que puede encontrar al Papa en un plazo de 24 horas, antes de que los medios de comunicación saquen a la luz el asunto. Mallory cree haber localizado el escondite de la secta de Abbadon la cual, según sus sospechas es la que ha llevado a cabo el secuestro. En el camino se encuentra con Talking Tina o más bien, con el espíritu encarnado en un murciélago. Las dos amigas llegan a un extraño pueblo, una especie de triángulo de las Bermudas del cual no se puede salir una vez que se ha entrado y donde al parecer se han concentrado todas las fuerzas del Mal que reinan en Francia. Una vez que ha encontrado a Vena Cava decidida a no perderse ninguna misión con sus amigas, y al padre Carras, guardia del Vaticano, la banda reconstituida se desliza por los subterráneos que conducen a la ciudadela de Abbadon y encuentra fácilmente al Papa ¿Demasiado fácilmente? Morphine, el venenoso Súcubo y Lady Valentina, la reina de los Vampiros, pilares de la secta de Abbadon, reservan todavía innumerables sorpresas a nuestros héroes.... Se han llevado al Papa, ¡al Santísimo Padre!. Esfumado, raptado en las mismísimas narices de los guardias del cuerpo, impotentes... ¿Qué hacer? Enviar a la tropa, declarar el estado de urgencia a escala planetaria.Sólo se puede hacer una cosa: para los casos de mayor peligro, un agente muy especial. Bloody Mallory es 'el hombre' de esta historia. La 'crème de la crème' de una organización muy eficaz del Servicio Secreto, ella golpea fuerte, desenvaina sin piedad, llena de plomo con maldad, hace picadillo concienzudamente. Sobre todo a los demonios, diablesas y otros muertos vivientes poco agraciados, y todo desde el traumático día de su matrimonio.Ya que, ese día, la novia iba de rojo. Totalmente embadurnada en la sangre de su ya ex. Un demonio, justamente. Desde entonces, la mismísima hija secreta de Juana de Arco y James Bond, Bloody Mallory, dirige su propia cruzada. Contra todos los monstruos que han sido vomitados por el infierno. Acompañada por una drag queen experta en explosivos y de una adolescente telépata cuyo espíritu vagabundea de un cuerpo a otro, Bloody Mallory franquea la puerta del otro mundo. Una puerta al infierno donde ella se crea un nuevo aliado, uno de los guardias del cuerpo encargado de la protección del Padre Santo. Un cura de impacto, que, por otra parte, no es insensible a la proximidad de sus encantos. El centro de la prisión papal.