
Al saber que su padre ha cedido su tutela al estado para que pueda ser adoptado legalmente, y recordando que su progenitor le dijo en una ocasión que se haría cargo de él cuando el equipo de Los Angeles ganara la liga de beisbol, Roger le pide a Dios con fervor que esto ocurra para hacer realidad su sueño. Milagrosamente, en el siguiente partido y cuando el equipo iba a sufrir otra de sus derrotas, varios Angeles bajan del cielo para ayudar a los jugadores.... Roger es un niño huérfano que quiere volver con su familia. Sin embargo, la probabilidad de que eso ocurra es tan remota como la de entrar en su equipo de béisbol de Los Ángeles y conseguir el primer puesto, después de las incesantes derrotas que ha sufrido el equipo.