Diane está casada con Martin y es madre de Jack. Trabaja como azafata de vuelo y cree estar segura de que su vida no puede marchar mejor. Cuando inicia una relación con uno de sus pasajeros habituales, Mark Landucci, un arquitecto italiano, Diane se replantea su vida familiar, y más aún cuando Mark le ofrece el irse a vivir juntos a Italia. Diane sabe que puede perderlo todo.