En 1956, durante la crisis del Canal de Suez, un muchacho de diez años que reside en Port Said cruza África de norte a sur, tras perder a sus padres en un bombardeo, para buscar al único pariente que le queda: una tía que vive a más de cinco mil kilómetros, en Sudáfrica. Tras la muerte de su primer guía, un vendedor ambulante, Sammy encuentra protección en un acaudalado turista. Poco después continúa su búsqueda junto a un contrabandista de diamantes a quien le salva la vida. Cuando la policía busca a Sammy, éste viejo compañero, que ha sido un fugitivo durante años, es arrestado. Finalmente, Sammy encuentra a su tía y, ya a su lado, descubre que el contrabandista le ha dejado en herencia toda su fortuna.