Richelieu, máxima autoridad de la iglesia de Francia, encarga a D´Artagnan y Porthos desenmascarar a los líderes de una conspiración contra el rey de Francia, Louis XIII, respaldada por el hermano del rey. Haciéndose pasar por monje, D´Artagnan entra en una iglesia donde los conspiradores están reunidos y huye con la ayuda de Porthos. Mientras tanto, el duque de Montserrat quiere forzar a Diane, que está bajo su tutela a cederle por escrito todas las propiedades que le ha dejado su padre y así financiar a las tropas flamencas.