
Jackie Chan interpreta a un joven Wong Fei Hung algo rebelde bajo la custodia y enseñanzas de un maestro borrachín. La comedia y las artes marciales se conjugaran al servicio de los dioses borrachos para que el bueno de Chan pueda vencer a su enemigo en una fantástica lucha final. Con esta película casi termino la era de las artes marciales clásicas, dando comienzo la nueva ola donde importaba mas las habilidades físicas, y la interpretación cómica que la técnica y fuerza física.