Dexter recibe la extraña visita de robots, que vienen del futuro para eliminar al niño que salvó el mundo. Debe enfrentarse a ellos y cuando consigue destruirlos, decide partir hacia el futuro para ver qué ha sido de su vida y sobre todo de su triunfo, como salvador del mundo. Alllí se encontrará con muchas sorpresas, entre otras, con su eterno rival: Mandarke.