
Durante la dinastía Ching, el sehonesto Wang Kao-feng oprime a sus trabajadores con scuaces manchurios. Los trabajadores intentan asustar a los matones con un amigo que se hace pasar por experto en kung fu. Pero cuando son descubiertos, Chou Jen-Chieh decide ir a Shaolin para aprender el verdadero Kun fu de Shaolin. ,Entrar en Shaolin es difícil, pero gracias a su perseverancia, el abad se apiada de él y le deja quedarse en el templo trabajando en los andamios. De esta forma Chou puede seguir los enfrentamientos de la cámara 36 y aprender sus secretos.