
El emperador de China, para enfrentarse a los duros ataques de los tártaros, pide la ayuda del gran Khan de los Mongoles. Pero éste traiciona al emperador y lo manda matar, proclamándose nuevo soberano del imperio Celeste. Ahora, el gran Khan sólo necesita asesinar a los legítimos herederos al trono, el príncipe Kalaf y la princesa Li Ling, para asegurarse el poder definitivamente. Pero la llegada de Maciste obligará al tirano mongol a cambiar sus planes.